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25 noviembre 2009

Canon: la complejidad de lo sencillo





Canon cancrizante o retrógado de la Ofrenda Musical de J.S.Bach: se interpreta de principio a fin y del fin al principio, formando un canon (las voces se persiguen sin alcanzarse). La melodía principal se superpone a otra que es exactamente igual pero que procede de forma retrógrada desde el final. El canon es totalmente simétrico: si se tocara de forma invertida el único cambio sería que una de las voces tomaría la melodía de la otra y viceversa.

Por su caracter especular se convierte en un estilo plenamente conectado con la estética barroca, tan aficionada a simetrias espirales, galerias de espejos y juegos de simetria.

En el ejemplo del vídeo de arriba la partitura se monta sobre una Banda de Moebius, una forma geométrica muy curiosa con ánimo de infinitud. Está muy bien explicado en este post de Anibal de la Torre.

En teoria.com hay un artículo muy interesante con ejemplos explicados de varios cánones de la ofrenda Musical. Es muy didáctico, muy válido para utilizar en clase con la pizarra digital.

Una variante muy curiosa es el canon de mesa (aquí hay dos ejemplos). Los dos músicos leen la misma particella (la misma hoja con la partitura). Uno de ellos cuales la toca desde la última nota hacia la primera (como era en el canon cancrizante de Bach) pero además leyendo la hoja cabeza abajo. Como sugiere el nombre del tipo de canon, se pone la hoja en una mesa y cada uno de los dos intérpretes la toca leyéndola desde un extremo de la mesa misma.

03 febrero 2009

50 años sin ellos




Hoy hace exactamente 50 años que "la música murió" (“the day the music died”), como dijo Don McLean en su canción “American Pie”.


Tal día como hoy una avioneta se estrellaba en un maizal en el estado de Iowa. En él viajaban cuatro personas. Una, el piloto, por supuesto. Las otras tres eran Buddy Holly, Ritchie Valens y J.P. “The Big Bopper” Richardson. Puede que no conozcáis a este último, pero seguro que sí os suenan los dos primeros.

Buddy Holly es una de las figuras básicas de la historia de la música popular urbana. Fue el primero en utilizar, con su banda The Crickets, la formación actual de una banda de pop-rock, la que mayor éxito ha tenido a lo largo de varias décadas: un cuarteto con batería, bajo, guitarras y voz. Casi todos los grupos pop y rock británicos de la década de los 60 se han dejado influir enormemente por su manera de concebir la música.

Buddy murió con 23 años de edad, siendo ya una estrella. Su luz dejaba de brillar demasiado pronto.

Ritchie Valens (Richard Steven Valenzuela) murió con 18 años. Fue la primera estrella latina del rock. Estaba comenzando a hacerse un hueco en la historia y el fatídico accidente no le permitió seguir adelante. Se había hecho famoso por su composición “La Bamba”.


El 3 de febrero de 1959, Buddy Holly, Ritchie Valens y el propio The Big Bopper viajaban en la avioneta tras un concierto en Surf Ballroom (Clear Lake, Iowa, USA) hacia Dakota del Norte, donde iban a tocar al día siguiente. El aparato cayó a las 1.00h. sobre Mason Country.

Murieron todos.

Nos quedan sus notas.
















25 diciembre 2008

Glenn Gould y la música para insomnes




Entre los insomnes de la historia se encuentra el Conde Hermann Carl von Keyserling (1696-1764) de Dresde. Como no podía dormir, no se le ocurría otra cosa que requerir los servicios del clavicordista de su corte para que le entretuviera tocando música a altas horas de la madrugada.

El conde encargó a J.S. Bach la composición de unas variaciones para que tocara su clavicordista. Este desafortunado músico se llamaba Johann Gottlieb Goldberg, y con su nombre han sido bautizadas las variaciones: "Variaciones Goldberg".

Son una delicia todas ellas, pero a mí lo que más me seduce es el tema inicial (que luego será repetido en diferentes formas en cada una de las variaciones). Es delicado, sutil...

En este vídeo podéis ver a un músico especial: Glenn Gould.

Era un tipo extraordinario. Se sentaba en una silla premeditadamente bajita (con las patas recortadas) quedando su cara casi en el teclado del piano. Aparecía en los conciertos con abrigos aunque hiciera mucho calor, canturreaba la melodía mientras tocaba (esto lo podéis apreciar, si prestáis atención, en el vídeo de este post).

En plena cumbre de su carrera decidió no actuar nunca más y dedicarse única y exclusivamente a grabar, cosa impensable para cualquier otro músico clásico, que se pasaría gran parte de su vida dando conciertos.

En todo caso, dentro de esa apariencia de niño extravagante (se cree que padecía del Síndrome de Asperger) se encontraba un músico excepcional, que nunca dejó a nadie indeferente.

Escuchad el tema inicial (hasta el minuto 2:53) y las primeras variaciones de las "Variaciones Goldberg":




Aquí sí que se le escucha canturrear bien. Interpreta la Partita nº 2 de Bach:




Evidentemente, no siempre tocaba solo. Concierto de Brandemburgo nº 5 (tercer movimiento), cómo no, de J.S. Bach:







20 enero 2008

Instrumentos comestibles (I): pan de zanahorias

Bien, querido público. Para comenzar esta nueva miniserie de posts, os presento la Flauta de Pan hecha con zanahorias. Una verdadera maravilla de la imaginación, pero que muestra, sobre todo, una indiscutible paciencia y habilidad para tallar un elemento vegetal hasta que dé el sonido perfecto.



Por puntualizar, os recuerdo que el nombre Flauta de Pan no es porque sea "de pan", sino en honor al dios Pan de la mitología griega, que simbolizaba lo salvaje de la naturaleza, el desenfrenado deseo sexual masculino, la fertilidad.

Tenía medio cuerpo de hombre y medio de cabra.

Se pasaba el día persiguiendo a las ninfas de los bosques con la intención de conseguir sus favores.

Siempre aparece representado con su flauta, símbolo musical de la alegría y del gozo festivo.


Aquí a la derecha aparece enseñando a tocar su flauta a la ninfa Daphnis (aunque en realidad hay una confusión histórica, porque a quien perseguía era a la ninfa Syrinx, no a la ninfa Daphnis, pero esto es otra historia).

24 noviembre 2007

Canon de Pachelbel (I): La versión original

Creo que, aparte de las Cuatro Estaciones de Vivaldi, el Canon de Pachelbel es, con toda probabilidad, la obra de música clásica más versionada de la Historia.

La razón fundamental, creo yo, es que esta obra posee dos características que la hacen fácil de ser versionada en cualquier estilo (rock, jazz, salsa...), a la vez que tremendamente atractiva:

  • Un ostinato de ocho notas en el bajo. Es decir, una secuencia de ocho notas que se repite continua e insistentemente, siempre igual, en el mismo orden, otra vez más, y otra... hasta el final. Por se llama "ostinato" (¿no os recuerda a "obstinado"?). Este ostinato es el que da unidad y estructura a toda la obra. Es como una cuadrícula que dibujamos en un papel en blanco para poder pintar sobre ella. Las distintas melodías que hacen los violines y violas se dibujan sobre esa cuadrícula del ostinato.
  • Una melodía preciosa, natural, llena de vida. Y, además, se va repitiendo en los diferentes instrumentos a modo de canon, es decir, comenzando la melodía unas notas más tarde que el otro instrumento, como si estuvieran persiguiéndose unos a otros.

Hoy comienzo esta serie de entradas con la versión original del Canon de Pachelbel, es decir, interpretada por orquesta.

Sin embargo, y para el que haya escuchado poca música clásica, voy a dejaros tres versiones distintas, cada una de una orquesta. Es increíble cómo, leyendo la misma partitura, se puede interpretar una obra de maneras tan diferentes.

La primera de ellas es la de la Orquesta de Cámara de Verona. Muy correcta y con un tempo pausado, que hace más melodiosa, si cabe, a esta obra:




La segunda versión es la de los Solistas de la Orquesta de Versalles. Es mucho más rápida, con lo que la obra cambia enormemente. Es más animada, alegre, vital, pero quizás menos sugerente:




En la tercera y última versión, el bajo continuo (las notas del ostinato en el bajo) ya no está interpretado por un clave y violonchelo, como en las dos versiones anteriores, sino por un órgano, lo cual también era habitual en el Barroco.

Es la versión de la Orquesta de Cámara Eslovaca, realmente una de las mejores interpretaciones (la han visto, de momento, 1.029.146 veces en YouTube; y eso que va sin imágenes):




¿Cuál os parece la mejor?


24 octubre 2007

Bach te deja sin aire



Ahí va una anécdota sobre J.S. Bach, el famoso compositor alemán del Barroco.

En el estreno de una obra suya al aire libre, un trompetista murió por el sobreesfuerzo de los soplidos. Después de su desvanecimiento en pleno concierto, en su lecho de muerte sus últimas palabras fueron: "Este Bach ha conseguido acabar conmigo..."

Aquí os dejo un archivo de una obra preciosa de Bach, que seguro que conocéis: Concerto de Brandemburgo Nº 2, Primer Movimiento. Fijaos en la trompeta, no es como las trompetas modernas.




22 octubre 2007

Una voz, una trompeta, una anécdota, un pañuelo y sombras de la China



El hombre de la eterna sonrisa

Así es recordado Louis Armstrong. Un ejemplo de que el blues no siempre se ajusta al estereotipo de canción triste (sí lo era en sus comienzos, pero pronto evolucionó). Su personalidad de hombre con una enorme sonrisa hizo que sus fotografías circularan por todo el mundo, y los propios músicos y cantantes de jazz que tuvieron contacto personal con él aseguraron siempre que era un hombre de gran corazón.

Su ronquera típica

El gran público lo recuerda por la ronquera, que no pudo eliminar ni con una intervención quirúrgica, y por la forma como terminaba sus intervenciones con un "¡Oh, Yeah!"

Su pañuelo blanco

Mientras cantaba, contínuamente se limpiaba el sudor con un pañuelo blanco. Las malas lenguas llegaron a decir que lo llevaba embadurnado de cocaína, y que al pasárselo por la cara esnifaba un poco. Es parte de la falsedad de los mitos. Simplemente sudaba mucho y lo necesitaba.


Cantar palabras sin sentido ("scat")

Sus imitadores aún hoy tiemblan al escuchar su "scat", una forma de emitir sonidos inarticulados, en vez de cantar que, se dice, comenzó a hacer el 26 de febrero de 1926.

Su apodo ("Satchmo")

Uno de los sobrenombres por el cual era conocido fué "Satchmo" el cual surge de una abreviación de Satchelmouth, que describe su forma de embocar la trompeta. Le fue puesto por el director de la revista inglesa Melody Maker, Percy Brooks.

Desde abajo

Nació en 1901 en New Orleans (cuna del jazz). No procedía de una familia musical, era hijo de una prostituta (¿por qué será que muchos de los mejores músicos, de los más creativos, surgen de entornos llenos de miseria, de desesperación, de tristeza?).

Más adelante acabó en un reformatorio para niños abandonados. Su primer contacto con la música tuvo lugar en él, cuando es admitido por buena conducta en la banda musical del reformatorio. Allí, aconsejado por el director musical de la misma, opta por la trompeta entre otros instrumentos.

Un amplio bagaje de grupos

Al salir del reformatorio va a trabajar en los cabarets de Storyville, donde conoce al cornetista King Oliver. De ahí en adelante iría avanzando en su educación musical adquiriendo destreza en su instrumento, sería contratado por la orquesta de Kid Ory y más tarde el entonces prestigioso Fate Marable se lo lleva para tocar con su orquesta que actuaba a diario en los barcos que circulaban por el río Missisippi.

Esos barcos subían por el río hasta Chicago. En ellos iban muchos ciudadanos negros, formando parte de un movimiento migratorio hacia el norte (iban desde New Orleans a Chicago, a buscar trabajo en las zonas más industrializadas del norte).

En el año 1922 se incorpora a la orquesta de King Oliver nuevamente, pero esta vez en la ciudad de Chicago, donde formó parte en la renombrada Creole Jazz Band. En aquella época Chicago era considerada la gran ciudad del jazz, por lo cual fué esa la gran oportunidad de Armstrong para crecer en popularidad como trompetista y donde se le abrieron enormes posibilidades musicales. El mejor director de orquesta afroamericano de ese momento, Fletcher Henderson, le ofrece un contrato para tocar en su banda.

Anécdota en El Vaticano

Cuando ya era famoso, Louis Armstrong viajó al Vaticano: tenía una audiencia con el Papa. Louis había empezado mal la mañana. Le molestaban profundamente las alteraciones de su sistema digestivo y aquel día, precisamente, pese a la infusión de hierbas laxantes que acostumbraba a tomar, no había conseguido que su visita al lavabo del hotel resultase fructífera.

Con su mujer, Lil, y su productor, se dirigió en el coche hacia la cita, en Castelgandolfo, con el Papa, Pío XII.

En Castelgandolfo fueron recibidos por un estirado Cardenal que les condujo a la presencia de Pío XII y les sirvió de traductor. La audiencia transcurría en términos normales cuando Pío XII, que poco sabía de la vida de Armstrong, preguntó a la pareja si tenían hijos.

- No, Su Santidad –respondió Louis- pero lo pasamos muy bien intentándolo.

Pío XII aguantó la risotada, y el Cardenal estirado anunció el final de la audiencia.

Hasta aquí, la anécdota es bastante conocida pero la historia tiene su continuación.

Cuando iban a salir de la residencia del Papa, a Pops le llegó el apretón. Sus acompañantes sugirieron salir de allí y solucionar el problema en otro lado… pero Louis, con su característica naturalidad, insistió en solucionar la cuestión en el acto y comenzó a buscar, entre todas aquellas puertas (imaginad cómo debe ser la residencia de un Papa), alguna que diese a un cuarto de baño.

Tras varias pruebas, Louis Armstrong desapareció en una estancia para volver a aparecer al cabo de un rato, obviamente reconfortado; sonrió a sus acompañantes, con esa sonrisa suya que a todos nos reconforta, y dijo a su mujer algo como:

- Ven, Lil ¿Quieres ver el w.c. del Papa? Hay columnas…