18 enero 2013

Comprender a la generación del Milenio

Un excelente artículo en Escuela 21 ha hecho que reflexione sobre este tema. Como educador estoy cansado de encontrarme siempre el mismo tipo de reflexiones sobre la juventud actual.

Habitualmente, y simplificando enormemente (algo necesario para poder elaborar esta reflexión), hay dos maneras de ver a los jóvenes:

Un grupo mayoritario de adultos piensa, más o menos (las generalizaciones siempre son odiosas), que los muchachos carecen en gran medida de los valores éticos y morales que teníamos nosotros a su edad. Según estos adultos, el consumismo imperante en los países desarrollados ha acabado con todo tipo de pensamiento altruísta. Los jovenes serían prosociales en el sentido más egoísta del término, es decir, que buscan la comunicación  con los demás con el fin de sentirse bien ellos mismos, de ser aceptados por el grupo, no ser excluídos ni marginados de él, en definitiva, tratar de ser "populares" (odio este término: es muy americano, pero reconozco que define perfectamente una idea de persona).

Estos adultos no ven con buenos ojos las horas que los jóvenes pasan conectados a diferentes utensilios electrónicos. El tiempo exagerado que utilizan para comunicarse con otros jóvenes a través de redes, en el mundo virtual. Parece, según ellos, que están perdiendo la capacidad de hablar cara a cara, de comunicarse con algo más que palabras, con gestos, con miradas, y esencialmente con tiempo, con el tiempo suficiente que requiere una amistad.

Otro grupo de adultos, sin embargo, ven en los jóvenes los mismos o mejores valores que los que teníamos nosotros. Los ven solidarios, participando en ONGs, saliendo a la calle (como el movimiento del 15M), etc. Ven a los jóvenes como víctimas de una sociedad que hemos conformado poco a poco los adultos. Aceptan las nuevas maneras de comunicarse que tienen los jóvenes. Creen que el uso de internet y de las redes sociales es un adelanto incuestionable, y que dan la posibilidad de establecer contacto con nueva gente, además de con los propios amigos.

Entre este segundo grupo de adultos hay no pocos padres de adolescentes (otros muchos están en el primer grupo) que están encantados de lo bien que se desenvuelve su hijo con el ordenador y con el móvil, y que aprenden de ellos, descubriendo un mundo nuevo y fascinante para ellos mismos.

Pues bien, las visiones maniqueas nunca acercan a uno a la verdad, que, en todo caso, siempre es subjetiva. Por poner sólo un ejemplo: cuando surgió el movimiento "hippie" hace varias décadas, los padres de aquellos jóvenes no aceptaban ni por asomo los postulados del mismo. Los valores de aquel movimiento han influido enormemente en las generaciones posteriores. La concienciación social actual de respeto por el medio ambiente, de aceptar al diferente, a los diferentes modos de vivir que eligen las personas, bebe de aquellas fuentes.

La realidad de la juventud actual, como yo la veo, tiene más que ver con un cambio profundo en los modos de relacionarse, más que en el fondo de los sentimientos o de los intereses de verdad. El joven actual es tan solidario o poco solidario como lo eran los de generaciones anteriores. Es tan o tan poco sociable como lo eran antes. Simplemente, utiliza otros medios de comunicación, unos medios infinitamente más poderosos que los que existían antes. Unos medios que han borrado de un plumazo las barreras geográficas e incluso temporales. Unos medios a través de los cuales yo mismo he reestablecido el contacto con antiguos compañeros de colegio, de los que no sabía nada desde hace décadas. A través de los que he establecido contacto con colegas de profesión a los que nunca hubiera podido conocer de otro modo, dado el lugar donde viven.

No es ni bueno ni malo. Simplemente, nuestro mundo es ahora así. Lo tomas o lo dejas. Luchas contra él desde fuera o intentas mejorarlo desde dentro. Este es el mundo actual, queramos o no, y muchos nunca llegarán a comprenderlo, simplemente porque no desean hacerlo. Si no lo intentan comprender, nunca entenderán cómo es realmente el joven que vive al lado, más allá de lo que parece ser.

Me quedo con la reflexión final de este excelente vídeo: para comprender el mundo es necesario comprender a estos jóvenes, puesto que ellos son los catalizadores de los grandes cambios.




23 febrero 2012

Técnicas expositivas para el alumnado: Digital Storytelling, Pecha Kucha, etc.

Una de las posibiliades que ofrece el uso de las TIC en educación es el "Digital Storytelling", que algo tiene que ver con el Pecha Kucha. Ambos pueden ser formatos de presentación de trabajos del alumnado, después de un proceso reflexivo sobre lo aprendido, o bien tras un proceso previo de investigación sobre un tema. Lo que aportan estod formatos es que el alumno se ve obligado a utilizar dos elementos fundamentales: la capacidad de síntesis llevada a su máxima expresión y la capacidad de comunicar con el espectador, de engancharle para mantenerle interesado en lo que está contando.

El  Pecha Kucha procede de una costumbre extendida en Japón basada en eventos organizados para compartir las ideas de diversos presentadores durante una noche, manteniendo un nivel de interés y atención alto mediante presentaciones muy concisas. Por eso el formato elegido es 20x20, es decir, una presentación de 20 diapositivas de 20 segundos de duración cada una. La presentación avanza automáticamente, lo que obliga al que expone a ser rápido y conciso. La duración total de la charla dura exactamente 6 minutos y 40 segundos. Cuando acaba, un brevísimo descanso y sube otro presentador al escenario.

El Pecha Kucha es un formato muy fácilmente adaptable al ámbito educativo, especialmente para que lo elaboren los alumnos sobre los temas trabajados en clase o sobre nuevos temas que sean de interés para sus compañeros.

El Digital Storytelling, por otro lado, no es sino una presentación digital (diapositivas, vídeo, podcast, o cualquier otro tipo) sobre un tema determinado. No tiene las restricciones tan exactas del Pecha kucha, lo cual lo hace más flexible. Por otro lado, suele ser una historia de 3 o 4 minutos como mucho.

De todas las fórmulas descritas para elaborar una historia digital, la que a mí me parece más interesante para que trabajen los alumnos es el vídeo corto. Se pueden realizar muy fácilmente con software gratuíto como Windows Movie Maker (desde este otro enlace se puede descargar la versión Live, mejor para para Win7). Sólo necesitan escribir la historia que van a contar y buscar fotos, vídeos, música y efectos sonoros. Con esos cinco elementos ya preseleccionados pdrán componer fácilmente su historia digital, en la que expondrán lo que consideren importante.


Ambas técnicas de trabajo expositivo, Pecha Kucha y Digital Storytelling, son muy adecuadas para trabajar varias de las competencias básicas del alumnado: no sólo la competencia digital y de tratamiento de la información, sino otras como la competencia lingüística, la de aprender a aprender, la de autonomía e iniciativa personal, etc. En una educación del s.XXI, estas metodologías ayudan a afrontar los nuevos retos a los que nos enfrentamos.

Si aún así se quieren explorar otras técnicas expositivas, siempre se puede acudir a la elaboración de pósters digitales (Glogsters), de presentaciones dinámicas tipo Prezzi (aquí hay un tutorial usando la propia herramienta) o de líneas de tiempo. En fin, para gustos hay colores.

29 noviembre 2011

Que vivan los profesores 2.0 (sorpresa en EducaRed)


Cómo me hubiera gustado estar allí. Una sorpresa agradable para los que tuvieron esa suerte. Merece la pena ver todo el vídeo.



11 octubre 2011

Desde el Spectrum hasta Monkey Island: vuelvo a ser Guybrush Threepwood


Estaba leyendo en mi Google Reader la web del Observatorio Tecnológico del Ministerio de Educación  y me he encontrado una agradable sorpresa: ahí estaban los juegos a los que dediqué tantas horas y con los que tanto me reí. Monkey Island e Indiana Jones.

"Abandonware", se llama el artículo. Simpático nombre.

Realmente ya no era yo un niño cuando dedicaba parte de mi tiempo a estos juegos. En la adolescencia jugaba yo a cosas aún más entrañables, como Fred o Abu Simbel y cosas así. Tenía que conectar el cassette al Spectrum 48K, darle al play y esperar a que se cargase durante un tiempo interminable mientras me quedaba embobado mirando al televisor (aquellos ordenadores no tenían monitor, para el que no lo sepa) perdiendo la mirada en esas líneas rojas y azules que sonaban algo así como "prrrriiiiiiiiiiii...... pri, prriii, priii, prii, priii..... prrrriiiiiiiiiiiiiiiiiiiii... pri...prrriiii...prriiiiii........."

El caso es que los juegos algo más modernos (ya para un PC con su monitor, no recuerdo si el 386 de mi hermano o un Pentium II que tenía yo), especialmente Monkey Island, me hacían reír lo que no han conseguido los más modernos, con todo su maravilloso entorno gráfico.

Aquellos juegos me recuerdan a aquéllas películas en blanco y negro que te mantenían en vilo gracias a un maravilloso guión. La verdad es que no sé quién enseña su trabajo a los guionistas de las películas actuales, porque descansan lo indecible en el director de fotografía, el responsable de efectos especiales, el atractivo de la estrella de turno, etc.

En fin, que me ha entrado la morriña, así que me voy a instalar el emulador de turno (SCUMMVM) y a descargar el Monkey Island desde ellosnuncaloharian.com (otro nombre que provoca una sonrisa). Lo he decidido. Voy a dejar de trabajar tanto por las noches y a dedicarme un poco de tiempo. Voy a volver a convertirme en Guybrush Threepwood ¡toma ya!




10 octubre 2011

Educación bimodal: vuelta a la realidad


Pere Marqués, en su estupendo blog Chispas TIC y Educación, nos vuelve a ilustrar con un estupendo artículo sobre la educación entendida en el mundo actual, que a veces está tan lejos de la realidad de las escuelas.

El concepto de educación bimodal nos devuelve a la realidad, en la que el desarrollo de las competencias básicas del alumnado (a través de la virtualidad de las TIC) no se riñen con el desarrollo de las capacidades más tradicionales, como la de memorizar conceptos o elementos de aprendizaje (a través de la enseñanza presencial de siempre).

La combinación, en un entorno que mezcla recursos TIC y tradicionales de actividades de memorización y actividades prácticas es un interesante planteamiento que va más allá de la utilización de las TIC como se viene haciendo en la enseñanza actual.

A veces, el querer estar al día, el querer avanzar al mismo ritmo que la sociedad, nos hace perder el norte. Cuando yo mismo empecé, hace varios años, a utilizar asiduamente las TIC en mis clases, estaba realmente emocionado. Comencé por un blog de aula, luego lo tuve que dividir en dos distintos, seguí por utilizar GoogleApps, luego las redes sociales, el microblogging, etc. Doy clases de música. La realidad de mis clases se fue transformando en algo con menos música y muchas más TIC. Llegó un momento en el que tuve que replantearme lo que estaba haciendo, si el afán por que mis alumnos aprendieran a utilizar las herramientas que les ofrecía el s.XXI no había ido acabando poco a poco con el aprendizaje musical, al menos al nivel que anteriormente lograba llegar.

En fin, supongo que es un proceso por el que han pasado muchos compañeros docentes...

Es algo que ya he ido ajustando en mi día a día profesional. Sin embargo, este planteamiento que hace Pere Marqués sobre el currículum bimodal me hace bajar una vez más a la tierra, y seguro que va a provocar un replanteamiento en mis programaciones de aula.

En definitiva, un estupendo artículo que además da un montón de pistas pormenorizadas sobre cómo elaborar y programar las actividades.